
Las normas en los conjuntos residenciales se basan en la Ley 675 de 2001, la cual establece lineamientos para garantizar una convivencia armoniosa y el cumplimiento de reglamentos internos en cada propiedad horizontal.
Uno de los principales desafíos en estos conjuntos es la adecuada separación de residuos. De acuerdo con la Resolución 2184 de 2019, expedida por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible en conjunto con el Ministerio de Vivienda, los residuos deben clasificarse por colores para estandarizar su manejo y fomentar una cultura responsable.
En este sentido, las unidades residenciales están obligados a implementar un sistema de separación de residuos según los siguientes códigos de color:
- Verde: residuos orgánicos aprovechables.
- Negro: residuos no aprovechables.
- Blanco: residuos reciclables.
Asimismo, la resolución exige que los conjuntos y edificios garanticen la aplicación de este código de colores en los puntos de almacenamiento de basura, promoviendo además el reciclaje. Como medida complementaria, se recomienda establecer acuerdos con empresas recolectoras para optimizar la gestión de residuos y reducir costos de recolección.

Sanciones por incumplimiento de la norma
Los conjuntos residenciales que incumplan esta normativa pueden ser sancionados con multas significativas. El Código Nacional de Policía, en su artículo 94 de la Ley 1801 de 2016, establece que la infracción corresponde a una penalidad tipo tres, equivalente a 16 salarios mínimos diarios legales vigentes. Para el año 2025, esto representa un monto de $865.856.
Denisse Muñoz, docente de la Especialización en Gestión Ambiental de Areandina, brinda algunas recomendaciones para cumplir con la normativa y evitar sanciones. En primer lugar, destaca la importancia de conocer los códigos de color y utilizar los recipientes adecuados, lo que facilita una correcta separación y aprovechamiento de los residuos.
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Además, sugiere secar los residuos antes de depositarlos, ya que la humedad puede deteriorar los materiales y reducir su valor de reciclaje. También enfatiza la relevancia de la reutilización y la reducción de desechos como estrategias para minimizar el impacto ambiental y disminuir la contaminación en los rellenos sanitarios.
Finalmente, la experta subraya la necesidad de promover el reciclaje en el hogar como una práctica sostenible a largo plazo. Para ello, recomienda generar conciencia en niños, jóvenes y adultos sobre la importancia de la separación de residuos y su impacto en el medioambiente.