
En su sesión del lunes, la Junta Directiva del Banco de la República mantuvo las tasas de interés en 9,50 % por segunda vez en el año y envió un mensaje de independencia al Gobierno y el mercado. Sobre todo, tras la llegada de dos nuevos miembros nominados por el presidente Gustavo Petro y del estreno del ministro de Hacienda, Germán Ávila.
La expectativa de los analistas apuntaba a no tocar los tipos o incluso bajarlos apenas 25 puntos básicos, teniendo en cuenta la aceleración de la inflación en el último mes, el desbalance fiscal del Ejecutivo y la incertidumbre internacional en medio de la imposición de aranceles por parte de Estados Unidos.
A pesar de lo anterior, la posición del presidente Petro y el ministro Ávila apuntaba a reducir fuertemente las tasas de interés para darle un impulso al consumo. “Se hizo un gran esfuerzo para tratar de llegar a un consenso en un punto intermedio”, reconoció el titular de la cartera, pero también confirmó que no logró su cometido.
La fuerte independencia del Banco de la República
Una de las preocupaciones del mercado era justamente que, al quedar con mayorías en la Junta Directiva (el MinHacienda y tres codirectores nombrados), el presidente Petro ejerciera presión en las decisiones de la entidad que se ha destacado por su autonomía, independencia y rigor técnico en la regulación monetaria, cambiaria y crediticia.
De hecho, ayer se confirmó que el jefe de Estado tiene gran interés en que los tipos bajen más rápidamente y apuntó contra el Banco de la República por no hacerlo. En su concepto, no mover la política monetaria implica “desfinanciar el Gobierno colombiano y su programa, a través de hacer crecer el endeudamiento interno”.
No obstante, para analistas consultados por Valora Analitik, la movida del BanRep confirmó su independencia y la importancia de tener una estructura de pesos y contrapesos. Esto teniendo presente que cada presidente tiene derecho a poner dos codirectores, pero el actual mandatario pudo nombrar una más (Olga Lucía Acosta) debido a la caída del decreto con el que se designó en el pasado a Alberto Carrasquilla.
Aun así, el directorio mantuvo su postura de dejar inalteradas las tasas de interés y confirmó que sus decisiones están alejadas del panorama político.
“Consideramos esta decisión como positiva para la independencia del BanRep y su credibilidad en la lucha contra la inflación, lo que debería respaldar la moneda, las expectativas de inflación y las tasas de largo plazo, al menos en el corto plazo”, dijo el jefe de estrategia macro de XP Investments, Andrés Pardo.
En ello coincidió el director de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá, Camilo Pérez, para quien quedó confirmada la independencia de la Junta Directiva en el manejo de la política monetaria.
Además, indicó que este es un parte de tranquilidad para los mercados “y una garantía de que al menos una de las políticas económicas grandes está siendo llevada por buen camino”.
En tanto, Credicorp Capital reiteró que la decisión envía una “señal de independencia, destinada, en parte, a evitar un escenario como el visto en Brasil el año pasado”, donde el banco central tuvo que revertir su decisión y empezar a subir las tasas.
El papel clave de Olga Lucía Acosta y el futuro del BanRep
Valora Analitik también consultó a varios excodirectores, uno de los cuales destacó que lo sucedido ayer es, sin duda, una muestra de la fortaleza institucional del Banco de la República, donde “las decisiones se toman con criterios técnicos que se concentran, como debe ser, en su mandato constitucional”.
De hecho, los resultados de la votación y las palabras del presidente Petro tras conocer la decisión llevan a concluir que Olga Lucía Acosta, como anticiparon otros economistas que la conocen, ha votado «con criterio técnico, alejada de la visión del ministro de Hacienda de turno y más inclinada hacia la cautela», en medio de un debate álgido que retrasó el inicio de la rueda de prensa media hora.
“El impacto que tuvo hoy Olga Lucia Acosta como codirectora del BanRep elegida por el gobierno actual es imposible de subestimar. No votó en línea con los tres miembros nuevos del Gobierno y frenó una reducción de tasas que habría reducido mucho la credibilidad del Banco. Acosta y por supuesto los otros tres que también votaron por la estabilidad”, dijo Felipe Campos, gerente de inversión y estrategia de Alianza Valores y Fiduciaria.
Eso sí, el mercado prevé que la incertidumbre podría mantenerse hacia el futuro y anticipa que las próximas reuniones del emisor no serán sencillas. Es más, el gerente del banco central, Leonardo Villar, reconoció que la política restrictiva debe ceder y con la votación quedó en evidencia que hay una brecha de 50 puntos entre lo que debería ser la tasa según los codirectores antiguos y los nuevos.
Con esto en mente, Pérez del Banco de Bogotá dijo que “alinear esas dos posiciones tan alejadas es bastante difícil y conciliar las opiniones de uno y otro grupo es posible, pero será arduo».
Y cerró diciendo que, si bien es posible pensar en que se dé este escenario, dependerá en gran medida de «cómo evolucione la situación fiscal».
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