
China anunció la imposición de un arancel del 34 % a todas las importaciones procedentes de Estados Unidos a partir del 10 de abril, como respuesta directa a una medida similar adoptada por Washington un día antes.
Así lo informó el Ministerio de Comercio chino, que también reveló nuevas restricciones a la exportación de ciertos materiales críticos para sectores estratégicos como la electrónica y la industria aeroespacial.
Entre los elementos afectados por los controles se encuentran siete tierras raras, incluyendo el gadolinio —empleado en equipos de resonancia magnética— y el itrio, utilizado en dispositivos de electrónica de consumo.
Este cruce de medidas comerciales se da en un contexto de creciente tensión entre ambas potencias. Pese a varios intentos de diálogo entre los presidentes Xi Jinping y Donald Trump, el mandatario estadounidense pronunció un extenso discurso el miércoles en el que anunció nuevos aranceles: 34 % para China, 24 % para Japón, 20 % para productos de la Unión Europea y 31 % para Suiza, entre otros.
El gobierno chino calificó estas acciones como una violación a las normas del comercio internacional y denunció que afectan seriamente sus derechos e intereses. Además, advirtió que las medidas de Trump no solo perjudican a Estados Unidos, sino que también representan una amenaza para el crecimiento económico global y la estabilidad de las cadenas de producción y suministro a nivel mundial.

¿Cómo queda el mercado entre Estados Unidos y China?
China criticó los aranceles estadounidenses, que ahora alcanzan un 54 %, por considerarlos contrarios a las normas del comercio internacional y perjudiciales para sus intereses, así como para la economía global y la estabilidad de las cadenas de suministro.
Además, añadió 11 empresas de EE. UU. a su “lista de entidades no fiables” por violar normas del mercado, e incluyó 16 más en su lista de control de exportaciones.
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